El Geoparque en 3 días

En tres días puedes conocer a fondo el Geoparque de la Costa Vasca, siguiendo el itinerario que te proponemos a continuación. Puedes completar la visita con una de las muchas actividades guiadas que ofrecemos. 

El Geoparque de la Costa Vasca es un paraíso para el disfrute de la naturaleza, comenzando con la Ruta del Flysch, siguiendo con la Ruta del Karst, y continuando con infinidad de actividades al aire libre como el senderismo, rutas de BTT, paseos a caballo, paseos en barco, kayak, etc. 

El Geoparque es también un lugar perfecto para conectar con las tradiciones y la cultura local del territorio, rememorar oficios antiguos, costumbres, leyendas, mitos, etc., y disfrutar también de una gastronomía y productos típicos muy variados. 

Te proponemos un plan para descubrir este territorio en 3 días

Día 1: Mutriku

Las estrechas calles adoquinadas del Casco Histórico de Mutriku, uno de los mejor preservados de Gipuzkoa y declarado Conjunto Monumental, son el lugar perfecto para empezar el viaje. Perderse por estas calles, admirando palacios y casas solariegas, es un deleite para la vista. Sin darnos cuenta, desembocaremos en el viejo puerto, donde no hay que perderse la antigua cofradía, hoy Museo Bentalekua, antaño punto neurálgico de la subasta de pescado, donde podrás participar en una subasta del siglo XX. 

Disfruta de un buen pescado fresco a la parrilla, acompañado de txakoli, un vino ancestral enraizado en la cultura vasca. 

Por la tarde, te invitamos a realizar un apasionante viaje en el tiempo por la Ruta del Flysch. Un punto de inicio inmejorable es el Centro de Nautilus de Mutriku, que guarda una extraordinaria colección de amonites. Embarcando en el puerto, se nos abre el mundo de los impresionantes acantilados costeros de Mutriku, Deba y Zumaia, un monumental libro de geología que en sus páginas nos desvela grandes enigmas de la historia de la Tierra. 

Día 2: Deba

Deba es el punto de inicio de rutas al interior, mundos escondidos que marcan un contrapunto al espacio marítimo y costero, pero que están al alcance de la mano. Entre éstos valles, destaca Lastur, en Deba, uno de los valles rurales más bellos y recónditos de Gipuzkoa. Aquí podremos conectar con sus tradiciones rurales, con la visita por ejemplo al antiguo molino de Plazaola, a una quesería, o a un taller textil. Nos adentramos así, en la Ruta del Karst, el viaje al mundo de antiguas rocas marinas que conforman hoy una variedad de paisajes sorprendente e inusual, una zona morada de seres mitológicos, marco de tradiciones olvidadas, un lugar para descubrir nuestros orígenes. 

Disfruta de una comida típica, degustando especialidades locales. 

Sorpréndete con la iglesia parroquial de Santa Maria de Deba, joya del gótico vasco. Situada en el corazón del casco histórico de Deba, constituye toda una sorpresa para el visitante. Villa marinera ha sido y es también hoy Deba, lugar que nos invita a descubrir su amplia playa y paseo junto a la ría y el mar. 

Día 3: Zumaia

Zumaia es también puerta de entrada del Geoparque. La visita cultural a la villa nos permitirá conocer de primera mano los elementos más sobresalientes del patrimonio de Zumaia. La visita a la parroquia de San Pedro, incluye el ascenso al campanario, lugar desde donde contemplaremos hermosas panorámicas del entorno. No hay que perderse la visita al Museo Zuloaga, una antigua ermita y hospedería de peregrinos a Santiago que el pintor transformó en bello museo y donde permanece su colección personal y una parte de su obra. 

Por la tarde, descubre el Centro de Interpretación Algorri, visita obligada para conocer la formación del flysch y la naturaleza de la zona. No pierdas la oportunidad de dar un paseo hacia la Punta de Algorri, lugar de atardeceres idílicos que acoge las huellas de la última gran extinción planetaria. 

Date un gusto al paladar y a los sentidos degustando auténticos pintxos en el casco histórico de Zumaia. 

Cosas que recordarás

  • Un apasionante viaje en el tiempo por tierra y mar, descubriendo grandes enigmas relacionadas con la historia de la Tierra. 
  • Perderte en un auténtico valle rural y conectar con la esencia de su cultura tradicional, descubriendo mundos escondidos. 
  • Los impresionantes enclaves naturales y la belleza del paisaje.
  • Saborear unos pintxos o degustar las especialidades locales en Mutriku, Deba y Zumaia.